Vivimos en una sociedad en la que el verbo amar se usa más de lo que se debe y se siente menos de lo que corresponde. En una sociedad en la que el orgullo sustituye el perdón y los polvos de una noche reemplazan los besos de buenos días de los lunes. En una sociedad donde los celos son una excusa para entrometerse en la intimidad de otra persona, donde engañar es un hábito y donde llevar escondido el corazón bajo llave es algo natural.
A veces me cuesta mantenerme optimista, los kilómetros me dificultan esta tarea. Me consuela saber que nos sobran dedos contando los días que faltan para vernos, pero me faltan manos para contar los que nos quedan para no volver a separarnos. Hace tiempo que sé que mi hogar está allá donde tú estés, me siento una extraña si no estás a mi lado. Pero, cuando estás, es como magia.
Escribe más a menudo que se hace pesado entrar cada día a ver si has escrito y casi nunca hay ná' mujer! xd
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